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Rajoy ha repetido hasta la saciedad el mensaje de la recuperación, pero le ha servido de muy poco en las elecciones autonómicas y municipales del 24 de mayo. Sin duda el PP contaba con caer desde sus extraordinarios resultados de 2011. Pero no tanto. Sí, pensaban que tendrían que pactar con Ciudadanos aquí y allá. Pero no que iban a perder el poder en 8 de las 12 comunidades donde gobernaban.

El mensaje de la recuperación no ha sido suficiente para contrarrestar el de la corrupción. Las tres comunidades donde más ha caído el paro en el último año -Baleares, Madrid y Comunidad Valenciana- han sido las comunidades donde más votos ha perdido el Partido Popular (tenemos que sumar aquí a Murcia). ¿Es pura casualidad que esas mismas tres comunidades hayan sido las que han generado más escándalos de corrupción en los últimos años?

El diagnóstico es unánime. Y lo comparte hasta el propio Rajoy. Esta vez la corrupción SÍ se ha pagado en las urnas. Sobre todo -sospechamos. porque la profunda crisis económica hace aún más intolerables estos comportamientos.

¿Qué puede hacer ahora Rajoy? Poco, como no sea mirarse al espejo y marcharse. Y quizá eso tampoco salvaría al PP. La mancha de la corrupción sólo se lava con caras nuevas de arriba a abajo. Y lleva tiempo -que se lo pregunten al PSOE-,  mucho más tiempo que los escasos cinco o seis meses que quedan de aquí a las elecciones generales.

La pérdida de poder ha sembrado el desconcierto en el partido. Parecía un buque herido a la deriva. El galeón del PP -y entramos ya en la metáfora de mi vídeo dominical en Cuatro– navega hacia un cabo de Hornos electoral. La tempestad del 24 de mayo ha abierto enormes vías de agua. El capitán sigue encerrado en su camarote de la Moncloa. Crujen las cuadernas. Rumores de motín recorren la cubierta. Los marineros genoveses dan órdenes contradictorias. Un puñado de oficiales -Herrera, Bauzá, Fabra, Rudi- descuelgan las chalupas para abandonar el barco. La vigía de “occidente” Aguirre se balancea en las jarcias del velamen.

¿Qué hacer? ¿Arrebatar el mando al capitán? ¿Girar a babor? ¿Tirar por la borda a la contramaestre Cospedal?

No hay tiempo para una maniobra evasiva. El capitán ha decidido atarse al timón. Morirá, si es preciso, fiel al rumbo marcado. Doblará el cabo de Hornos o se estrellará contra las rocas. Sólo le queda rezar para que amaine la tempestad. Que cale día a día el mensaje de la recuperación. Rajoy cuenta, una vez más, con el tiempo. Pero esta vez le queda muy poco.

 

cameron

¿Quién dijo que las campañas electorales modernas tienen que “ser en positivo, tienen que “ilusionar”? Si la victoria de Cameron demuestra algo por encima de todo es la enorme eficacia de las campañas negativas: el discurso del miedo. Por ahí está señalando Cameron el camino del triunfo a Rajoy. Lo subraya el gran John Carlin en su análisis postelectoral en EL País. Y es de lo que hablo en mi vídeo dominical en Noticias Cuatro. La campaña negativa le sirvió a Suárez contra Felipe en el 79, a Felipe frente a Aznar en el 93, a Bush senior frente a Dukakis en el 88… Y, por lo que vemos, a Cameron frente a Milliband. ¿Le servirá a Rajoy?

De Carlin, recomiendo otro artículo de estos días pasados. Aquel en el que nos presentaba al Rasputín de los tories, Lynton Crosby, el hombre que, según The Guardian, ganó las elecciones para los conservadores.

Hablando de campañas negativas, ahí va (de propina) la tremenda y comentada portada del sensacionalista The Sun contra Ed Milliband. Quizá convenga recordar que The Sun, el periódico de Murdoch, sigue siendo el diario más vendido del Reino Unido con unos 2 millones de ejemplares.

save our bacon

La primera página es de antología. Tiene de todo. Desde una foto “criminal” del candidato laborista devorando un sándwich hasta titulares repletos de doble sentido con un énfasis especial en el cerdo y sus derivados: “bacon“, “pig’s ear“, “sarnie“, “porkies“. Traduzco libremente:

“Este es el destrozo (pig’s ear) que Ed ha infligido a un indefenso sándwich de panceta (sarnie). Dentro de 48 horas podría hacer lo mismo a Gran Bretaña. SALVEMOS NUESTRO BACON (salvemos lo importante, salvemos los muebles). No te tragues sus mentiras (porkies) y mantenle alejado”

Si tenemos en cuenta los orígenes judíos de la familia Milliband, esto tiene un inconfundible olor a nuestro viejo racismo quevedesco, cuando llamaba judío a Góngora y decía:

Yo te untaré mis obras con tocino
porque no me las muerdas, Gongorilla,
perro de los ingenios de Castilla,
docto en pullas, cual mozo de camino;

apenas hombre, sacerdote indino,
que aprendiste sin cristus la cartilla;
chocarrero de Córdoba y Sevilla,
y en la Corte bufón a lo divino.

¿Por qué censuras tú la lengua griega
siendo sólo rabí de la judía,
cosa que tu nariz aun no lo niega?

No escribas versos más, por vida mía;
aunque aquesto de escribas se te pega,
por tener de sayón la rebeldía.

Thatcher se va Rajoy mira a su espalda
Maggie se despide de Downing Street                              Más le vale a Rajoy mirar a su espalda

“It´s the economy, stupid” fue el famoso lema que el estratega electoral James Carville escribió en la pizarra del cuartel general de la campaña de Bill Clinton en Little Rock (Arkansas) en 1992. La intención de Carville era que nadie se desviara del foco de la campaña. La crisis económica estaba derumbando a un ritmo acelerado la presidencia de George H. W. Bush (senior). Quién lo iba a decir un año antes de las elecciones cuando la aprobación popular alcanzaba sus cotas más altas por la victoria en la guerra del Golfo (1991).

“Es la economía, estúpido” se ha convertido desde entonces en un estereotipo político. Un modelo para la victoria. El énfasis en el mensaje económico sirvió para que la campaña de un desconocido gobernador de un estado, Arkansas, de escaso peso en el conjunto de la unión culminara en el éxito que le llevó a la Casa Blanca. Y eso ha pesar de la ristra de “escándalos” que le fueron descubriendo a lo largo de la campaña. Para los yonkis, como yo, de la política norteamericana dejo aquí íntegro uno de los reportajes sobre aquella campaña, The War Room. Que nadie se pierda al extraordinario personaje que es James Carville llorando ante su equipo cuando faltan menos de 24 horas para la victoria. Está a partir del 1:14:30. El acentazo de Luisiana de Carville no siempre facilita la comprensión, pero creo que eso no resta emoción a la escena.

Ahora Mariano Rajoy se cree igualmente blindado por la economía. Tanto ante los electores como ante sus huestes. Es cuestión de tiempo. Sólo falta que cale el mensaje [1]. Pero la economía puede NO ser suficiente. “No es SÓLO la economía, estúpido”. Ni ante las elecciones ni ante el debate interno. Se dan las condiciones, cree el politólogo Lluis Orriols, para que broten las conspiraciones internas. En contra de lo que pueda pensarse, la conspiración de un partido contra el jefe de Gobierno no aparece cuando la economía va mal o la derrota es segura, sino cuando existen opciones de victoria. Uno no se embarca en la arriesgadísima jugada de desafiar al líder del partido y del Gobierno para convertirse en líder de la oposición. Orriols desarrollaba esta idea en un artículo en El País (21/04/2015), Rajoy y el debate sucesorio.

La observación me pareció muy interesante y quedé con él para comentarlo en mi vídeo del domingo en Noticias Cuatro. Le añadí unas gotas de la conspiración por antonomasia, la de Julio César, porque este año los idus de marzo se han trasladado al mes electoral de mayo. Veremos qué pasa después si hay una debacle del PP… Cierto que, por ahora, no veo alrededor de Rajoy conspiradores con peso político como Nigel Lawson, Michel Heseltine o el Geoffrey Howe que jugó el papel de Marco Bruto en el asesinato de su jefa. Pero, como dice Orriols, tampoco Thatcher pensaba que se iban a atrever a descabalgarla y mira lo que pasó… Mariano, guárdate de los idus de mayo.

A los yonkis de la política británica (que quizá coincidan con los de la política norteamericana y con los aficionados a House of Cards) les recomiendo esta breve pieza de Andrew Marr sobre la caída de la Dama de Hierro. Absténganse “antithatcheristas”. El material es de la BBC, así que no sé cuánto tiempo tardarán en levantarlo…

[1]-Por cierto, Bush senior perdió las elecciones en el 92 pese a que los primeros signos de recuperación económica empezaban a florecer. Los electores tardaron en percibirlos. Su hijo, George W , siempre le atribuyó una cuota de la derrota paterna al entonces presidente de la Reserva Federal Alan Greenspan por no aflojar su política monetaria.

miliciana mejor

1936,1808… Dos fechas que hicieron de Madrid escenario de guerra. En 2015 asistimos a una nueva batalla de Madrid. Una batalla política, sin sangre pero igualmente decisiva. Nunca la batalla (política) de Madrid había provocado tanto movimiento político de última hora en los partidos. Hace tan sólo dos meses Ignacio González, Tomás Gómez y Tanía Sánchez se podían considerar candidatos de sus respectivas formaciones al gobierno de la comunidad.

Ahora -a falta de dos meses y pico para las elecciones-, los tres han caído siguiendo un ritual que tiene todo el aire conspirativo de series como la celebrada House of Cards. Historias como un tranvía demasiado caro, un ático demasiado oscuro o un contrato demasiado familiar han servido como puñales atravesados entre sus costillas. Ninguno ha “sobrevivido” a los fatídicos Idus de Marzo de 2015. La nueva batalla de Madrid ya se ha cobrado sus primeros caídos. No serán los últimos. De esto hablo en mi vídeo dominical en @noticias_cuatro.

 

INTERVENCIÓN DE PEDRO SÁNCHEZ
Pedro Sánchez blande el Financial Times: “Rescue en inglés, señor Rajoy, es rescate”

“Esa fue la gran decisión de la legislatura, esa fue la gran medida de política social: evitar el rescate”, afirmó Rajoy ayer en el Congreso. Por la tarde Pedro Sánchez le acusó de mentir: “Sí, señor Rajoy, hubo rescate con toda la versión del rescate: hombres de negro, troika, memorándum; todo para salvar al soldado Rato”. El líder socialista citó titulares de prensa nacional e internacional: “En el Financial Times, “rescue”, ¿sabe lo que quiere decir, señor Rajoy? “Rescate”.

¿Quién tiene razón? ¿Hubo rescate? ¿Hubo rescate en toda regla, con sus hombres de negro, troika y Memorandum of Understanding?

¿Hubo rescate? SI.

¿Fue un rescate total como el de Grecia o Portugal? NO.

La distinción trasciende el simple debate nominalista; si es que en política los debates nominalistas son simples. “Las palabras son colinas desde las que se ganan las batallas”, suele decir el politólogo y miembro fundador de Podemos Íñigo Errejón.

El miedo del Gobierno a la palabra “rescate” le llevó a disfrazarlo de eufemismos como “línea de crédito”, “préstamo en condiciones muy favorables”. Fueron los términos empleados por Guindos y Rajoy el fin de semana de junio de 2012 en el que anunciaron el, ejem, rescate. Pero evitaron la palabra y quisieron restarle toda trascendencia. De hecho, el presidente del Gobierno  compareció a regañadientes al día siguiente de su ministro de Economía. Si hubiera sido por él… Era domingo. Terminada la rueda de prensa, Rajoy se subió a un avión para asistir al partido inaugural de la selección española en la Eurocopa en Gdansk (Polonia): “Me voy porque la Selección lo merece y porque el asunto está resuelto”. Tan resuelto que quiso venderlo como un éxito: “Rajoy presenta el rescate como si fuera una victoria”, le recordó ayer Sánchez tirando del titular del Financial Times. “`Rescue´ en inglés, señor Rajoy, es `rescate´”.

rajoy rescate bancario
Rajoy el día del rescate bancario: “Me voy porque la Selección lo merece y porque el asunto está resuelto”

Sí, fue un rescate. Nos tuvieron que prestar dinero para tapar el socavón millonario que dejó en las cajas de ahorro el estallido de la burbuja inmobiliaria. Pero también es cierto que las condiciones quedaron muy lejos de las impuestas en otros rescates europeos.

Las condiciones se fijan en el Memorandum of Understanding, el célebre MoU, el Memorando de Entendimiento; vamos, el acuerdo al que se compromete el país a cambio de recibir el dinero.

En éste enlace puede verse la versión íntegra del rescate bancario a español:

Son 23 páginas con fecha de 20 de julio de 2012. 37 artículos agrupados en ocho títulos. La mayor parte detalla la intervención en toda regla del sistema bancario español. Incluye el requerimiento exhaustivo de datos (informes semanales de depósitos, liquidez etc.) y el envío de misiones de supervisión de la Troika (Comisión Europea-Banco Central Europeo-FMI) a la que se suma, en nuestro caso, la Autoridad Bancaria Europea. Las condiciones que van más allá del sector bancario se enumeran en el título VI. Resumo:

Artículo 29. Vigilancia del déficit excesivo.

Artículo 30. Objetivos de déficit que España debe cumplir año a año (y que luego se relajaron) y creación de una autoridad presupuestaria independiente (creada está, otra cosa será su eficacia y que el Gobierno se la tome en serio).

Artículo 31. Aquí se detallan las reformas estructurales con una redacción muy genérica

“…En concreto, se recomienda que España: 1) introduzca un sistema tributario acorde con los esfuerzos de consolidación fiscal y más
propicio para el crecimiento; 2) reduzca el sesgo inducido por la fiscalidad a favor del endeudamiento y la propiedad de vivienda; 3) lleve a la práctica las reformas del mercado de
trabajo; 4) adopte medidas complementarias para aumentar la eficacia de las políticas activas dirigidas al mercado de trabajo; 5) adopte medidas complementarias para la apertura de los
servicios profesionales, reduzca las demoras para obtener licencias y permisos para abrir nuevos negocios y erradique los obstáculos a la actividad empresarial; 6) complete la
interconexión de las redes eléctricas y de gas con los países vecinos, y aborde el problema del déficit tarifario en la electricidad de forma global”.
 Ahora comparemos esto con el MoU de una intervención full monty como la de Portugal. Son 34 páginas con fecha 3 de mayo de 2011. El grado de intervención es apabullante.Si quieren saber cómo suena un MoU de verdad, recomiendo la lectura en inglés del memorando íntegro de Portugal:
 los hombres de negro
Los “hombres de negro” de la Troika a su llegada a Lisboa
Excepto el tamaño de las toallas, nada escapa a su control: política fiscal de gastos e ingresos, sector financiero, medidas estructurales, privatizaciones, sanidad, mercado laboral, educación, mercado de bienes y servicios, ferrocarriles, correos, energía, mercado inmobiliario, contratación pública, sistema judicial… Portugal ha sido sometido a un protectorado económico en toda regla. Estás son algunas de las centenares de condiciones que impusieron a nuestros vecinos en apenas una página del MoU:
-Limitar las admisiones de personal en la administración pública para conseguir un recorte entre 2012-2014 de un 1% en la administración central y del 2% en la administración local y regional
-Congelar los salarios de los funcionarios en 2012 y 2013 y restringir las promociones
-Ahorrar 100 millones en 2012 en el coste de la sanidad para funcionarios
-Ahorra 550 millones en gasto sanitario global
-Reducir las pensiones que superen los 1.500 euros según los tipos aplicados al sector público desde enero de 2011. Objetivo: ahorrar al menos 445 millones de euros.
-Suspender la revalorización de las pensiones según el IPC y congelarlas, excepto las más bajas, en 2012.
-Reformar el seguro de paro para obtener un ahorro medio de 150 millones.
-Reducir las transferencias a las autoridades locales y regionales en al menos 175 millones.
-Hacer obligatoria la receta electrónica.
-Trasladar servicios ambulatorios de los hospitales al sistema de atención primaria.
-Actualizar anualmente la lista de todos los médicos en activo por especialidad, edad, región, centro de salud y hospital sea público o privado
En el caso de España,  ¿hubo “hombres de negro”? Sí. ¿Hubo Troika? Sí. ¿Hubo Memorando? Sí. Pero decir -como dijo Sánchez- que “hubo rescate CON TODA LA VERSIÓN DEL RESCATE”, parece un poco exagerado. Hay MoUs y MoUs dejando a un lado al polémico entrenador.
¿El mérito fue de Rajoy? Lo cierto es que Europa se podía permitir el rescate de economías pequeñas como Grecia, Irlanda y Portugal, pero no España. El rescate de Portugal ascendió a 78.000 millones de euros. El de Irlanda a 62.000 millones. El primero de Grecia a 110.000 millones. Si España hubiera necesitado el rescate, ¿a cuánto habría ascendido?
El rescate de los otros países cubrió las necesidades de financiación de tres años. En 2012 las necesidades de financiación de la economía española rondaron los 300.000 euros. Si nos hubieran aplicado un rescate “tradicional”, Europa habría necesitado prestarnos ¡900.000 millones de euros! Y después de España, vendría Italia… El rescate de España no era una opción. Ni para España ni para Europa. Tal vez algún día los historiadores podrán reconstruir con documentos hasta qué punto Europa/Alemania se planteó o descartó el rescate de España.
Porque, entre tanto, cuando más apretaba la soga -con el interés de los bonos en cotas intolerables allá en julio de 2012- llegó el Séptimo de Caballería al mando de Mario Draghi trompeteando el “whatever it takes” que ahuyentó los indios y bajó la fiebre de la prima de riesgo: “El Banco Central Europeo hará todo lo que sea necesario para salvar el euro. Y, creanme, será suficiente”. Aquí contamos que fue un comentario imprevisto, quizá improviado -tengo cada vez más dudas-, que en el último minuto salvó al soldado Rajoy .

 

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Pablo Iglesias sigue demostrando que es un reclamo televisivo de primer orden. Ya comentamos aquí (La irresistible atracción de Pablo Iglesias) sus anteriores éxitos en la pantalla. Anoche lo volvió a repetir en la entrevista en Informativos Telecinco con Pedro Piqueras. Superó de largo las audiencias de Rajoy y Sánchez. Pero lo interesante no son sólo los datos globales. También el análisis en detalle de la evolución de la audiencia, lo que en la tele llamamos “el minuto a minuto”. Los tres cara a cara se han realizado en lunes de enero y febrero. Los tres tienen una duración aproximada de 25 minutos. A continuación comparo cuatro datos: audiencia en la entrada del informativo, audiencia en el comienzo de la entrevista, ubicación del “minuto de oro” y evolución de la audiencia hasta el final de la entrevista.

Los gráficos muestran la audiencia de las principales cadenas. En rosa, la de Telecinco. Debajo, los programas de la competencia (con sus cortes de publicidad si hay alguno). Incluyo los datos de audiencia global, la audiencia de Telecinco y el porcentaje (share) que supone en cada momento. En los números, redondeo las últimas tres cifras.

LA ENTREVISTA A MARIANO RAJOY: BUEN DATO, SUAVE DESCENSO

Captura CURVA RAJOY T5

De color rosa, la curva de audiencia de Mariano Rajoy en el informativo de Pedro Piqueras el lunes 26 de enero de 2015. Ligeramente descendente. Hay que tener en cuenta que la curva refleja un porcentaje. ¿Desciende porque hay una huida de espectadores, porque los nuevos espectadores se conectan a otras cadenas o por ambas razones? Veamos los datos.

El informativo comienza a las 21:05. Recibe un 21,6% de audiencia del Pasapalabra que -como ocurre todos los días- experimenta un descenso en sus minutos finales. Son 3.800.000 millones del total de 17.753.000 espectadores que ven la tele en ese momento.

La entrevista con el presidente del Gobierno comienza a las 21:15. En ese minuto hay 18.273.000 millones de personas viendo la televisión; 3.686.000 con el informativo de Pedro Piqueras. Un 20,2% de share.

Muy poco después, a las 21:17, tenemos el “minuto de oro”. 3.788.000 millones de espectadores, un 20,5%. A partir de ahí y hasta el final de la entrevista, hay un lento descenso de espectadores que se acentúa en los siete minutos finales hasta caer al 16,7%, cuatro puntos por debajo de su momento más alto. ¿De qué habla Rajoy en ese tramo? Pasa de Bárcenas al peligro del yihadismo.

A lo largo de los 25 minutos de entrevista, Rajoy pierde 300.000 espectadores mientras la audiencia global incorpora a 1.800.000 personas hasta superar los 20 millones. Por tanto, el descenso de la curva obedece tanto a fuga de espectadores como a la entrada de otros nuevos que optan por programas alternativos.

En cualquier caso, la entrevista a Rajoy en Telecinco obtuvo una audiencia récord para el presidente en una televisión comercial. Fue la más vista desde 2008, sólo superada por su intervención en Tengo una pregunta para usted en la 1 en 2007 (6,3 millones; 34,9%).

LA ENTREVISTA A PEDRO SÁNCHEZ: ENTRADA MÁS BAJA, EVOLUCIÓN SIMILAR

Captura curva Pedro Sánchez

El día de la entrevista a Pedro Sánchez, lunes 9 de febrero, el informativo hereda del Pasapalabra un 20,74 de audiencia; 3.636.000 millones de un total de 17.531.000 de espectadores. Hay 222.000 personas menos viendo la tele y 206.000 menos viendo Telecinco. El informativo comienza en el 20,7%, un punto por debajo que el lunes de Rajoy. Una diferencia inicial pequeña que se agranda a medida que discurre el informativo.

Cuando llega el momento de Sánchez -también a las 21:15-, el share se sitúa en el 17,47%, casi tres puntos por debajo de Rajoy en ese mismo minuto del informativo. La diferencia ha pasado de  -1,0% a -2,8%. El número de gente que está viendo la tele es casi igual que el lunes de Rajoy (18, 2 millones), pero el número que está viendo Telecinco es sensiblemente menor, 500.000 espectadores menos (3,1 millones frente a 3,6 millones).

Como en el caso de Rajoy, el “minuto de oro” llega a las 21:17 (3.235.000 millones, un 17,58%). Sánchez arremete contra Rajoy por la desigualdad, los recortes, la frustración social… A partir de ese momento, la fuga de espectadores es similar a la de Rajoy (-300.000) al igual que el aumento global de televidentes (+1.800.000) que llega a los 20 millones al final de la entrevista a las 21:37 (cuatro minutos antes que la de Rajoy). Ahí Sánchez se despide con el 14,6%; tres puntos por debajo de su mejor momento. Rajoy perdió cuatro, Sánchez tres.

La evolución de la entrevista con Sánchez, por tanto, se puede equiparar con la de Rajoy. La diferencia la marca la entrada más baja del informativo y la entrada más baja en el momento de la entrevista. Rajoy hizo un 18,9% y Sánchez un 16,2%.

Una diferencia de 2,7%; no significativa estadísticamente si tenemos en cuenta que el margen de error de la medición de audiencias televisivas se mueve entre el 1% y el 5%.

Veamos ahora la de Pablo Iglesias.

LA ASCENDENTE ENTREVISTA A PABLO IGLESIAS

Captura Pablo Iglesias

El informativo hereda del Pasapalabra 3.744.000 millones de espectadores de un total de 17.618.000. Un 21,3% de share. Son 100.000 más que el día de Sánchez y 100.000 menos que el día de Rajoy.

Inicio de la entrevista. También en un lunes y a la misma hora: 21:15. Número de espectadores en ese momento: 4.075.000 millones de un total de 18.487.000. Un 22% de la audiencia. Casi un millón más que Pedro Sánchez y 400.000 más que Rajoy. Ahí tenemos la primera diferencia. Un comienzo alto. La segunda, aún más relevante, es la evolución de la entrevista.

Mientras Mariano Rajoy y Pedro Sánchez experimentan un suave descenso lo largo de los 25 minutos de entrevista, Pablo Iglesias sube. Y cómo sube. De los 4.000.000 espectadores asciende hasta los 4.800.000 cerca del final. De hecho, a diferencia de Rajoy y Sánchez, su “minuto de oro” se da prácticamente al final cuando alcanza un share del 23,7%. En ese momento, le están viendo dos millones más que a Sánchez y millón y medio más que a Rajoy. Habla de los “salarios de miseria” incapaces de levantar la economía y de la “desprivatización” de ciertos servicios públicos. También es cierto que el consumo global de televisión el lunes 23 de febrero a esa hora está por encima de los otros dos lunes a esa misma hora en unos 270.000 espectadores. ¿Son espectadores que encienden la tele para ver a Pablo Iglesias?

La diferencia de Iglesias sobre Rajoy y Sánchez supera el margen de error de la medición y, sobre todo, cambia la curva habitual de audiencia del informativo de Pedro Piqueras. El espacio obtiene una cifra récord en bastantes años. La entrevista más vista en Informativos Telecinco desde 2004, cuando Juan Pedro Valentín entrevistó a José María Aznar después del 11-M y de la derrota electoral del PP en las elecciones de marzo (5.719.000 espectadores, 31,5% de share).

Son audiencias. Un indicio poderoso, pero no concluyente como indicador electoral. Dicen que Artur Mas confundió una manifestación con Cataluña, quizá tampoco se deba confundir una audiencia televisiva con una mayoría social. Pero ahí están los datos. Puede que estadísticamente no sean muy significativos, pero corroboran una tendencia muy apreciada en cualquier cadena. El tirón televisivo del líder de Podemos. Tal vez así se entienda mejor el interés de las televisiones por Pablo Iglesias.

 

 

 

zp el dilema

Hay que reconocerlo. Zapatero resulta enternecedor en sus memorias (El dilema. 600 días de vértigo). Ingenuo, incluso. Creyó que la mayor y más atropellada modificación de la Constitución serviría para aplacar el ansia de sangre de los mercados.

5 de agosto de 2011. La prima de riesgo se ha convertido en la pesadilla que atormenta al presidente. Ronda los 400 puntos (¡rozaría los 700 con Rajoy en julio de 2012!). Empezando por Grecia, los compradores de deuda pública están estrangulando a los países del sur de Europa. Apuestan por una ruptura del euro. Zapatero está convencido de que la situación es insostenible. Habla por teléfono con Jean Claude Trichet, entonces presidente del BCE, quien le adelanta lo que ese mismo día va a enviar por carta, la famosa carta de Trichet. El BCE está dispuesto a intervenir en el mercado secundario y comprar deuda española e italiana a cambio de que España reforme su mercado laboral, limite la negociación colectiva, desenganche las clausulas vinculadas a la inflación… y apruebe una “nueva regla de gasto”.

Literalmente. Punto 2/c: “The introduction of a new spending rule (limiting spending increases in normal times to the trend growth rate of GDP, unless financed by changes to tax legislation) is welcome. It is key that this rule applies in the future to all government subsectors”. (p 251)

En ningún lado pone que el BCE pida/exija/sugiera que se incorpore esa regla de gasto a la Constitución. La idea (¿la ocurrencia?) de acometer con máxima urgencia una reforma constitucional de tal calado fue de Zapatero. El 23 de agosto en el Congreso anunció por sorpresa (ah, cómo se echan de menos aquellos golpes de efecto) la propuesta de reformar la Constitución para introducir la “regla de oro fiscal”. En aquellas fechas se publicó que Zapatero había decidido anunciar  la reforma tan sólo una hora antes del debate.

El presidente se lo había adelantado a Rajoy sin concretar el contenido exacto. Simplemente que estaría inspirada en “la Constitución alemana, que era el referente en esta materia”. ¿Nos hizo la sugerencia Frau Merkel? No lo sabemos, pero Zapatero tiene un interés especial en desmentir la especie de que Europa nos había impuesto la reforma constitucional. Y eso le lleva -no sin cierta polémica- a publicar en su libro la carta de Trichet.

Sí, el mérito es suyo y sólo suyo. Y lo hace muy consciente de que fue “una de las decisiones menos respaldadas y comprendidas del partido”, “la propuesta no entusiasmó a las filas socialistas y a Rubalcaba”, porque restringía “las alternativas” políticas y “las políticas más proclives a instrumentar prestaciones sociales a través del gasto público”.  No iba descaminada la “desafección” socialista con la reforma del 135 pactada con los populares. En los últimos meses, han sentido en sus carnes el coste de aquella reforma. Podemos la ha convertido en prueba incontrovertible de la connivencia entre PSOE y PP.

¿Por qué el empeño de ZP en reformar el 135?

El presidente creía que estábamos a un paso del rescate. “Fue una decisión autónoma, adoptada por razones de fondo y con la motivación política inmediata de asegurar nuestra autonomía, NUESTRA SOBERANÍA”, dice. Entiéndase: de evitar la intervención y el rescate de la economía española. (No sé por qué me viene el recuerdo del general Jaruzelski decretando el estado de sitio para evitar la intervención de los tanques rusos y mantener la “autonomía” polaca).

Con la reforma -sostiene ZP- buscaba fortalecer la CONFIANZA en nuestro país: bonistas, tranquilos, siempre seréis los primeros en cobrar. Así queda inscrito en el 135 reformado “… Los créditos para satisfacer los intereses y el capital de la deuda se entenderán siempre incluidos en el estado de gastos de sus presupuestos y SU PAGO GOZARÁ DE PRIORIDAD ABSOLUTA”.

“En manos del Gobierno quedaban pocas iniciativas posibles para generar más confianza en el compromiso de nuestro país con su solvencia económica”, añade Zapatero en sus memorias. La reforma del 135 salió adelante con el apoyo prácticamente unánime de la bancada socialista. Y una nueva redacción, por cierto, que lo hace casi tan largo como la Constitución de Estados Unidos.

derogacion135

¿Pero era necesaria la reforma de la Constitución? Veamos los argumentos de Zapatero.

“Con la reforma del artículo 135 -escribe ZP-… no nos obligamos a nada a lo que no nos tengamos que obligar por el hecho de pertenecer al proyecto de la Unión Europea”. Y ahora llega lo mejor: “Es verdad que no era imprescindible –no lo era entonces y sigue sin serlo hoy- consagrar dicho compromiso en la Constitución, pero hacerlo tiene a su favor argumentos que lo respaldan”.

¿Cuáles? Resumo:

-No hay mensaje jurídico más fuerte que el constitucional para infundir confianza

-Al introducir la regla de gasto en la Constitución se obliga al control del déficit a todas las administraciones, también a esas manirrotas comunidades autónomas que tanto preocupaban en Europa.

-Incorporamos a nuestra Constitución la disciplina de la Unión Monetaria

-Y la urgencia estaba justificada porque nos encontrábamos en “un estado de necesidad constitucional” (sic). Era imprescindible si queríamos preservar nuestra soberanía en un momento crítico.

Pero lo mejor viene al final. Después de semejante lío que hurtó el debate democrático y se convirtió en una losa para su partido, Zapatero dice que la reforma “nos dio un importante respiro… pero fue solo un respiro”.

Vamos, que no sirvió de nada.

Fuera por desconocimiento (ay, qué fue de aquellas dos tardes de economía) o carácter, parece que Zapatero entró en pánico en la partida de póquer que se estaba jugando frente a los mercados de bonos y la Europa alemana. Italia, que pasaba por los mismos problemas, no reformó su constitución -aunque, todo hay que decirlo, meses después vivió un golpe de estado palaciego que desalojó al primer ministro Berlusconi.

Momento de recordar la segunda frase más famosa de James Carville, el asesor electoral de Bill Clinton -el mismo que acuño “it´s the economy, stupid”.

“Solía pensar que si existiera la reencarnación”, dijo Carville, “querría volver como presidente, Papa o estrella del béisbol. Pero ahora me gustaría reencarnarme en mercado de bonos: puedes intimidar a todos”. Pues eso, que Zapatero se dejó intimidar.

james carville
James Carville

Pd: El 20 de noviembre el PP ganó las elecciones y se llevó otra decepción. La simple llegada de Rajoy a la Moncloa no restauraba la confianza. Ni las nuevas medidas fiscales, ni la nueva reforma laboral, ni las sucesivas reformas bancarias de Guindos. Simplemente, no nos creían. La prima seguía subiendo y subiendo hasta que en julio de 2012 rozó los 700 puntos. Fue entonces cuando  Draghi pronunció sus famosas palabras: “haré lo que sea necesario para preservar el euro”. En otra entrada de este blog, (La improvisación que salvó el euro) hemos contado el papel que jugó el azar en la decisión más trascendente de la crisis del euro hasta la fecha.

 

jocker  gotham times

Sostiene Rajoy que no vivimos en un país “sumido en la corrupción”. Cierto, no vivimos en un país donde haya que pagar por sistema mordidas a funcionarios o la policía extorsione a los ciudadanos por la calle. Pero sí vivimos en un país de persistente corrupción política. Y eso pese a que el fenómeno no es nuevo y llevamos ya unos cuantos años de medidas y leyes contra la corrupción.

¿Por qué?

Porque el sistema político-económico contiene ingredientes que permiten cuando no propician la corrupción. Ahí dejo el enlace de mi vídeo del domingo en @noticias_cuatro.

Ah, y sobre la polémica utilización de Batman -una cita audiovisual-, el tema da para una larga discusión, pero ahí va un artículo de Slavoj Zizek en inglés (y en castellano) sobre la política en Batman.

 

tangentopolis

España 2014: investigaciones por corrupción a diestro y siniestro que ponen en jaque todo un sistema político… ¿A qué empieza a sonar todo esto? A la Italia de principuios de los 90. Tangentópolis. Manos Limpias. Cuando las investigaciones de un grupo de magistrados hicieron saltar por los aires el regimen político imperante en Italia desde la posguerra. Allí Berlusconi entró en escena. Aquí Podemos amenaza con romper el bipartidismo dominante desde la Transición. De esto va mi vídeo dominical en @noticias_cuatro.

 

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Hay que reconocer que el proceso soberanista catalán constituye unos de los mejores ejemplos de la teatralización de la política que hemos visto en tiempos recientes. La puesta en escena de la convocatoria de la consulta el sábado pasado fue, como señala hoy Lucía Méndez, una buena muestra de las “grandes aptitudes para el teatro político” de Artur Mas. Sólo le faltó asomarse al balcón de la Generalitat y saludar a la multitud, al estilo de Macia y Compayns, pero alguien debió decidir que aquella invocación histórica no era lo más apropiado.

Fue al final de su discurso en catalán (no lo dijo en castellano ni en inglés) cuando Mas pidió la ayuda del “pueblo”:

“I a totes les catalanes i tots els catalans que configureu la Catalunya d’avui i la del demà, aquest decret és el repte que posem a les vostres mans per decidir i construir el vostre futur. Avui s’obre un camí que representarà un abans i un després en la llarga història de Catalunya. Confio plenament que sigui a fi de bé. I us demano a tots que hi ajudeu.

Visca Catalunya!”

Acertó El País con su titular el día siguiente…

… porque hoy, efectivamente, hemos asistido al abandono de cualquier veleidad de insumisión. El Gobierno catalán suspende la campaña a favor de la consulta para no “poner contra las cuerdas” a ningún funcionario o particular. La desobediencia -tenga el alcance que tenga- tendrá que venir de la calle, no de las autoridades.

Ha bastado un recurso del Gobierno y una frase del Tribunal Constitucional al final de la segunda de las providencias . El TC no sólo suspende de manera cautelar la ley de consultas catalana y el propio decreto de convocatoria de la consulta  sino también “las restantes actuaciones de preparación para la convocatoria de dicha consulta o vinculadas a ella”.

¿Cuáles son “actuaciones de preparación” y cuáles no? Ahí se abre un terreno para “el lío” judicial, que diría Rajoy. Por lo pronto, a la rueda del prceso se le han atravesado palos legales.

Una consulta, un referéndum -si es una cosa o la otra lo deberá decidir el TC- requiere involucrar a miles de funcionarios en todos los niveles de la administración. ¿Quién prepara el censo? ¿quién cede los locales? ¿quién distribuye las urnas? ¿quién efectua el recuento? Policías, secretarios de ayuntamientos, empleados públicos…  La cifra roza los 15.000 empleados de las administraciones más 72.000 particulares entre titulares y suplentes en las mesas electorales.

¿Cuántos están dispuestos a jugarse una posible inhabilitación, multas o incluso cárcel para llevar adelante el programa independentista? Ya se vera…

A la complicación logística (por no decir imposibilidad) de llevar adelante una consulta en un territorio de manera unilateral y contra los resortes del Estado -no ocurrió en Quebec, no ocurrió en Escocia- se añade la más que dudosa validez de su resultado en esas circunstancias ante cualquier foro internacional. ““Si no hacemos bien la consulta, será como un búmerang que caerá sobre nosotros”, dijo Mas el pasado 12 de septiembre.

Va a ser verdad, como dijo el otro, que quien le echa un pulso al Estado, lo pierde.

Pero entre tanto el teatro político -con sus declamaciones y gestualidades- continuará hasta el 9 de noviembre. Y con el “público” presionando en la calle.